Vas a contratar una web para tu negocio y haces lo que hace todo el mundo: buscas la agencia en Google, lees las reseñas, y te quedas con la que tiene más estrellas. El problema es que las reseñas, solas, dicen mucho menos de lo que parece.
En 2021, la Comisión Europea coordinó una revisión de 223 webs (tiendas online, marketplaces, sitios de reservas y comparadores) para comprobar si las reseñas que mostraban eran fiables. En 144 de esas 223 — casi dos de cada tres — las autoridades no pudieron confirmar que la empresa estuviera haciendo lo suficiente para garantizar que las reseñas fueran auténticas. Puedes ver el resumen oficial en la página de la Comisión Europea sobre este barrido.
Esto no significa que las reseñas no sirvan de nada. Significa que no pueden ser el único filtro. Aquí tienes las señales que sí puedes comprobar tú mismo, sin depender de lo que otros hayan escrito.
Mira primero su propia web, no la tuya
Antes de mirar el portfolio, entra en la web de la propia agencia. Es la mejor carta de presentación que tienen: si tuvieron tiempo, presupuesto y ganas de cuidar su propia imagen, ahí se nota.
Fíjate en cosas simples y verificables:
- ¿Carga rápido en el móvil, o tarda varios segundos?
- ¿El diseño se ve actual, o parece de hace 5-6 años?
- ¿Tiene certificado de seguridad (candado en la barra de direcciones, empieza por https)?
Si su propia web falla en esto, es difícil que la tuya vaya a salir mejor.

Pide ver webs reales que hayan hecho, no capturas de pantalla
Cualquiera puede meter una captura bonita en un slider de «portfolio». Pide 2-3 enlaces a webs reales, en producción, de clientes actuales. Ábrelas tú mismo, en tu móvil y en tu ordenador. Comprueba que cargan rápido y que se ven bien en ambos.
Si la agencia se resiste a compartir enlaces reales, o solo te enseña maquetas y capturas, pregúntate por qué.
Pregunta quién es el dueño del dominio y del código cuando termine el proyecto
Este es el punto que menos se pregunta y el que más problemas da después. Algunas agencias registran el dominio y el hosting a su nombre, no al tuyo — y si algún día quieres cambiar de proveedor o de agencia, te encuentras con que técnicamente no eres dueño de tu propia web.
Antes de firmar nada, pregunta explícitamente: ¿el dominio queda a mi nombre? ¿Tengo acceso completo al hosting y al código? Una respuesta evasiva aquí es una señal de alerta real, no un detalle técnico menor.
Pregunta qué pasa si la web falla después de entregarla
Una web no es un producto que se entrega y se olvida — necesita mantenimiento (actualizaciones de seguridad, copias de seguridad, plugins que dejan de ser compatibles). Pregunta qué pasa si la web se cae, si hay un fallo de seguridad, o si necesitas un cambio pequeño dentro de unos meses. Si la respuesta es «eso va aparte y no está cubierto», súmalo al coste real antes de comparar precios entre agencias. Ya escribimos sobre esto en detalle si quieres profundizar.
Desconfía de las promesas imposibles en SEO
Si una agencia te promete «estar en el número 1 de Google en una semana» o una cifra exacta de clientes nuevos garantizados, es una señal de alerta, no de confianza. Nadie controla el algoritmo de Google al 100% — lo que sí puede ofrecerte una agencia seria es un trabajo bien hecho de forma consistente y objetivos realistas medidos en meses, no en días. Aquí explicamos qué esperar (y de qué desconfiar) al contratar SEO.
Trato directo o intermediarios
Pregunta con quién vas a hablar durante el proyecto: ¿con la persona que realmente construye tu web, o con un comercial/gestor que luego traslada tus peticiones a un equipo que no conoces? El trato directo suele significar respuestas más rápidas y menos cosas que se pierden por el camino. Aquí comparamos freelance frente a agencia con más detalle.
Resumen: señales de alerta frente a señales de confianza
| Señal de alerta 🚩 | Señal de confianza ✅ |
|---|---|
| Su propia web es lenta o anticuada | Su propia web carga rápido y se ve bien en móvil |
| Solo enseña capturas de pantalla | Te enseña webs reales en producción, con enlace |
| Evita hablar de quién es dueño del dominio | Te confirma por escrito que el dominio y el código quedan a tu nombre |
| «No sé, eso lo lleva otro departamento» | Trato directo con quien construye la web |
| Garantiza el número 1 en Google en días | Habla de plazos realistas y trabajo consistente |
| El mantenimiento «no está incluido en nada» | Te explica claramente qué pasa si algo falla después |
Cómo lo hacemos en The Simple Web Studio
Hablas directamente conmigo, sin gestores intermedios. El dominio y el hosting quedan a tu nombre desde el primer día. Y antes de cobrar nada, te hacemos un prototipo real de tu web para que la veas funcionando, no una promesa en un PDF.
Si quieres ver cómo trabajamos, pide tu presupuesto sin compromiso o escríbenos directamente por WhatsApp al 613 09 41 47.


